INTERNACIONALES: LIC. SANTIAGO PEREZ

Argentina: cuando lo impensable ocurre

Una bomba ha estallado en el núcleo mismo del sistema político argentino.

23 de Noviembre de 2015
Una bomba ha estallado en el núcleo mismo del sistema político argentino. Tras doce años ininterrumpidos en lo más alto del poder nacional, el kirchnerismo ha sido derrotado y sepultado. Su poder se ha evaporado. Mauricio Macri, el niño rico, el hijo del empresario, ha logrado lo que nadie en un siglo de historia argentina: ganar las elecciones presidenciales por fuera de cualquier partido tradicional. En escasos quince años, construyó una fuerza política que, en una carrera meteórica, ascendió desde el llano a lo más alto de poder nacional -lo cual remite a un indiscutible récord de presteza y efectividad. El resultado electoral es histórico desde el ángulo en que se lo vea. El otrora super poderoso kirchnerismo cae de rodillas ante su mayor y más subestimado adversario.
 
Hace solo un mes, el panorama era radicalmente diferente. Una victoria en primera vuelta de Daniel Scioli se daba prácticamente por descontada. Pero, paradójicamente, fue en aquella primera vuelta en donde Macri, Sanz, Carrióel propio Scioli fue derrotado. El oficialismo no sumó los votos suficientes en las generales del 25 de octubre y la definición se postergó para el primer balotaje de la historia del país. Aquel domingo 25 fue negro para el kirchnerismo. No solo se frustró el sueño de una rápida victoria a nivel nacional, sino que también se perdió la gobernación de la estratégica Provincia de Buenos Aires, emblemático bastión del poder peronista. El Frente para la Victoria terminó aquel fatídico día mareado. Como aquellos boxeadores que reciben un golpe que los deja con la mirada perdida, aún en pie dentro del cuadrilátero, pero con la guardia baja y listos para que su rival los noquee en su próximo movimiento. Y eso fue exactamente lo que sucedió. En las cuatro semanas que transcurrieron entre aquella elección y la segunda vuelta, el candidato Daniel Scioli modificó su estrategia comunicacional, dando inicio a una agresiva campaña negativa que auguraba la llegada del apocalipsis en caso Macri se coronase triunfador. Se trató de un movimiento táctico arriesgado, que demostraba que los números no le sonreían. Este golpe de timón de última hora no surtió efecto, ya era tarde, las cartas estaban echadas. Mauricio Macri ganó la gran final por tres puntos de ventaja, convirtiéndose en el próximo Presidente de la República Argentina. Lo impensable, finalmente, ocurre.
 
Pero el impacto es más fuerte de lo que muchos piensan y su onda expansiva mueve las placas tectónicas del escenario hemisférico. La Argentina, segunda potencia económica sudamericana, es una nación con capacidad de ejercer decisivas influencias de "poder blando" en la Sudamérica hispanoparlante. La historia reciente lo demuestra. Néstor Kirchner fue, sin lugar a dudas, un actor central en el viraje político desde centro a la izquierda en el subcontinente. Hoy, algo más de una década después, podemos estar presenciando el inicio del fin de este ciclo. Venezuela irá también a las urnas en diciembre y por primera vez el maduro-chavismo la tendrá realmente difícil. Las asfixiantes restricciones económicas por las que atraviesa el país caribeño han desintegrado su capacidad exportadora de bolivarianismo. Mauricio Macri ya ha prometido convocar la Cláusula Democrática del Mercosur, retirando así su respaldo a la pertenencia de Venezuela al bloque regional. Mientras tanto, las economías del pacífico prosiguen a toda marcha su proceso de integración y apretura. Brasil, el gigante, apostará por enésima vez a la desideologizada realpolitik y brindará su total apoyo al flamante gobierno argentino. Brasilia aprovechará la llegada de la nueva Administración para destrabar una infinita lista de temas pendientes en la agenda comercial bilateral, la mayoría de ellos bloqueados por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Así, pues, se avecina un cambio en el status quo regional, una nueva etapa está comenzando.

 
Sobre Santiago Pérez

Es Licenciado en Relaciones Internacionales. Observador de la política internacional desde el enfoque realista, es columnista de una decena de medios gráficos y digitales del mundo de habla hispana. Reside en Río de Janeiro, Brasil, y publica regularmente en su sitio web Equilibrio Internacional.