ECONOMIA INTERNACIONAL: DR. JAMES M. ROBERTS

Grecia y el probable final de la Unión Europea

El fallo de Grecia a la hora de hacer frente al pago de 1.73 millón de euros...

03 de Julio de 2015
El fallo de Grecia a la hora de hacer frente al pago de 1.73 millón de euros al Fondo Monetario Internacional al 30 de junio convierte a este país en la primera nación desarrollada en defaultear ente un organismo de crédito. Pero también podría designar el principio del fin para la Unión Europea en el formato actual.
 
El juego del gobierno del partido Syriza de apostar al precipicio para conseguir mejores condiciones -rechazando las exigencias de los acreedores en materia de recorte de salarios en el sector público, pensiones y otras erogaciones domésticas a criterio de honrar sus compromisos internacionales de deuda- prosiguió más allá de lo tolerable.
 
Este default da inicio a un período de treinta días de gracia, luego del cual podrían registrarse severas consecuencias para Grecia a partir de agosto, o incluso más temprano. Otros acreedores multilaterales y respaldados por gobiernos -el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea- podrían ahora verse forzados a declarar a Grecia en default, en concordancia con los términos del paquete de rescate de 130 mil millones de euros que aquéllos y el FMI (la 'troika') obsequiaron a Grecia en 2012.
 
Aquel rescate era necesario, por cuanto el primero -un paquete de 110 mil millones de euros otorgado por la troika en 2010- falló a la hora de resucitar el crecimiento económico y depositar a Grecia en el sendero de la estabilidad fiscal. El hecho es que, en esencia, Grecia ha defaulteado en tres oportunidades durante los últimos cinco años, aún cuando las instituciones que componen la troika han intentado hacer a un lado los dos defaults previos (que recibieron el eufemismo de 'cortes de cabello' por parte de los inversores), porque Atenas había acordado sobre aquellos términos.
 
Sin embargo, este tercer default será menos ordenado que los dos anteriores. El fallo a la hora de efectuar un pago por 3.5 mil millones de euros al BCE el 20 de julio podría designar el clavo definitivo en el ataúd, forzando a Grecia a abandonar la Eurozona.
 
Los analistas de la Fundación Heritage en Washington, D.C. criticaron la decisión del FMI de proceder con el rescate inicial de 2010, que violó el 'marco excepcional de acceso' del Fondo. Los expertos incluso tomaron nota del aspecto predecible del primer rescate, en tanto éste fracasaría en su intento de resolver el problema de la deuda griega, a pesar de que el FMI quebrantó las reglas.
 
La noción fundamental de las reglas de referencia en el FMI era poner punto final a préstamos adicionales, y forzar al gobierno griego a efectuar reformas críticas y poner en marcha recortes del gasto gubernamental en Atenas, con el objetivo ulterior de dar margen para la recuperación económica. Pero aquellas reformas apenas se pusieron en efecto, antes de que el gobierno de Syriza -elegido en enero pasado- comenzara a dejarlas de lado.
 
Esta semana, el gobierno de Syriza impuso controles de capitales y forzó a una clausura de una semana del sistema bancario, a los efectos de impedir que los griegos corrieran a los bancos para retirar los pocos euros que quedaban. Mientras tanto, el inexperto y descuidado primer ministro Alexis Tsipras anunció un referéndum para este domingo 5 de julio, en el que los ciudadanos griegos podrán votar para aprobar las medidas de 'austeridad' impuestas por Bruselas y Frankfurt -cinco días después de la fecha límite de la troika.
 
Existe consenso entre los economistas y analistas de política macroeconómica: el ingreso de Grecia en la Eurozona remitió a un trágico error, especialmente para los ciudadanos griegos. En el inicio, el euro y las bajas tasas de interés que lo acompañaban promovieron ganancias financieras inesperadas.
 
Infortunadamente, los griegos no administraron aquella oportunidad única de modo prudente; en lugar de ello, procedieron de manera descuidada, malgastando. Los poderosos sindicatos del sector público ampliaron las nóminas de pago gubernamentales y accedieron a generosos beneficios en materia de retiro prematuro. Por su parte, las élites privadas que gozan de protección en Grecia disfrutaron de los beneficios de la Eurozona en lo que hace a turismo y fletes -convirtiendo la evasión de impuestos en un arte. Las clases medias -altamente endeudadas- tomaron nota de este ejemplo y procedieron en consecuencia.
 
Grecia se ubica en el puesto 130 sobre 178 países en el Indice de Libertad Económica preparado en conjunto por la Fundación Heritage y The Wall Street Journal, superando solo a Ucrania y Bielorrusia entre sus contrapartes europeos. El Estado de Derecho es débil, y la corrupción es rampante. Amén de ciertos esfuerzos pasados tendientes a desarrollar un ambiente más amistoso para los negocios, el mercado laboral permanece rígido y lento a la hora de ajustarse a las realidades del mercado.
 
El hecho de abandonar la Eurozona cuando, en rigor, nunca debió habérsele permitido el ingreso, será extremadamente doloroso para Grecia. Pero, al final del día, la independencia de cara a la Eurozona podría ser una bendición -aunque acompañada de un sustancialmente menor estándar de vida por un tiempo.
 
Una solució del estilo 'Grexit' incluso remitiría al análisis estricto de situación de otros vecinos como Grecia, en similares condiciones de endeudamiento y económicamente menos eficientes. Lo cual conducirá a mayores problemas para el proyecto de la UE y para los burócratas en Bruselas.


Traducción al español: Matías E. Ruiz | Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2015/07/03/this-could-be-the-beginning-of-the-end-for-the-european-union/

 
Sobre James M. Roberts

Es Analista en temáticas de Libertad Económica y Crecimiento en el Centro para Comercio Internacional y Economía (CITE). Responsable de tareas de investigación, desarrollo y análisis del Indice de Libertad Económica (desarrollado en conjunto entre la Fundación Heritage y The Wall Street Journal). Sirvió durante 25 años en el Departamento de Estado, desempeñándose en el servicio exterior en las embajadas de los Estados Unidos en México, Portugal, Francia, Panamá y Haití