POLITICA: PABLO PORTALUPPI

Crisis política en Mar del Plata; ¿boceto para anticipar el escenario a nivel nacional?

A comienzos de la década pasada, en la ciudad de Mar del Plata, el Sindicato de Choferes de Camiones erigió una imponente torre...

13 de Junio de 2014
A comienzos de la década pasada, en la ciudad de Mar del Plata, el Sindicato de Choferes de Camiones erigió una imponente torre en la intersección entre las calles Santa Fe, Falucho y Almirante Brown, con el propósito de inaugurar un imponente hotel que nada tiene que envidiarle a las grandes cadenas hoteleras del mundo, tanto en prestaciones como en estética. No conforme con aquello, en el año 2008 el gremio de Hugo Moyano adquirió una propiedad lindera (nuevamente, entre Santa Fe y Falucho), con el propósito de ampliar la instalación hotelera. Se trata un chalet antiguo, de cierta elegancia aunque alejado de la clásica arquitectura local que identificó durante décadas al paisaje de la ciudad. De ahí en más, dio inicio un extendido litigio entre el sindicato y la comuna, a raíz de que dicho bien inmobiliario se encontraba protegido como bien patrimonial de Mar del Plata -los pormenores del caso serán divulgados en trabajos posteriores, en este medio. De momento, lo interesante es que el conflicto de referencia derivó en una crisis institucional de proporciones, como hacía tiempo no sucedía en La Feliz.
 
Córdoba, por caso -y conforme ya se ha citado-, ha sido siempre una suerte de laboratorio de ensayo de lo que luego sucedería en el país. Mar del Plata pone de suyo para esbozarse en vidriera política nacional. Pruebas al canto: fue esta urbe costera la que albergó las peripecias iniciales de Amado Boudou y su entourage de amigotes; primero, de la mano de la malograda firma de recolección de residuos Venturino y, tiempo más tarde, con su símil Ecoplata. Estos parajes fueron testigos de cómo se forjó la amistad y posterior sociedad entre el todavía Vicepresidente y su partenaire Núñez Carmona, junto a otros notables personajes. Las tropelías de Aimé ganaron empuje cuando el protagonista arribó en el Ministerio de Economía de la Nación, no sólo con la ex Ciccone, sino también con numerosas firmas de la ciudad. Cierto es que los rumores abundan, aunque ninguno ha sido comprobado de momento, a saber, que Boudou es dueño de un clásico bar de la ciudad, lindante con la vieja terminal; que su misterioso entourage se propuso adquirir (o bien lo hicieron) la más famosa cadena de confiterías de Mar del Plata, de fuerte expansión en los últimos años (en diez años pasó de tener un local en el centro a poseer ocho en los puntos más importantes de la ciudad). De acuerdo a una fuente local inobjetable -titular de un importante comercio que abastece a grandes firmas en MDQ-, recuerda que el consorcio integrado por Boudou propuso a uno de sus clientes adquirir el 50% de su compañía. El modus operandi -está visto-sería siempre idéntico: jamás hacerse de la totalidad del paquete accionario de sociedad alguna. Mismo proceder empleado con la impresora de billetes y documentos oficiales, relato en donde el 30% permaneció en manos de la familia fundadora. Oportunidad para insertar un par de datos curiosos: en pleno apogeo de Venturino, la firma se expandió al rubro entretenimientos, fundando el primer parque acuático de la ciudad, donde también funcionaba una discoteca -Frisco Bay-, de moda por aquellos años. Amado Boudou, ya metido en el manejo de la firma, hacía las veces de disc-jockey o pinchadiscos (al decir español). Con la caída de la empresa, el parque transitó el sendero del concurso de acreedores y, dado que mantenía una deuda inabordable con los choferes de los camiones de recolección de residuos, el sindicato de Moyano se hizo con el predio; éste se muestra hoy abandonado a su suerte, en la Ruta 88, camino a Batán, apenas a 6 km de Mar del Plata. Huelga decirlo: Moyano también es oriundo de esta ciudad.
 
El intendente local, Gustavo Pulti, quien durante 2012 designó a Boudou como “Vecino Destacado” de la ciudad, mantiene fuertes vínculos con el Gobernador Daniel Osvaldo Scioli, quien a su vez considera a La Feliz como su segundo hogar. El padrino político de Scioli es Florencio Aldrey Iglesias, 'Patrón' local, controlador de la totalidad de los medios de comunicación locales (en lo que constituye una magnífica alegoría de la libertad de prensa) y de importantes hoteles. Pese a ello, y pese a las ingentes cantidades de fondos que el ex 'motonauta' volcara en la ciudad, fue la dirigente radical Vilma Baragiola quien se alzó con la victoria a nivel local; ésta duplicó en votos al candidato oficial del Frente Para la Victoria (más allá de que su origen pueda rastrearse en el partido vecinalista Acción Marplatense). La triunfante Baragiola se hizo de la presidencia del Concejo Deliberante, y era -aseguran- número puesto para transformarse en 2015 en intendente. Infortunadamente para ella, hoy -a no más de ocho meses de su victoria en las urnas-, su carrera política se muestra a punto de desmoronarse. Sería inminente su destitución como titular del Cuerpo Legislativo local. ¿Qué fue lo que sucedió?
 
En los albores de mayo del corriente, el Concejo trató la posible desafectación patrimonial del chalet adquirido por Camioneros -citado a comienzos de la presente nota. Pero, como de costumbre, no hubo acuerdo. Al finalizar aquella sesión, la titular local del gremio, Eva Moyano (hermana de Hugo) salió a grito limpio para compartir una enigmática frase: 'Los radicales nos buscan para que les demos guita y después se borran'. Ocurrió lo impensable: el portal local de noticias “0223” difundió un video registrado en la sede de Camioneros en la calle Francia, donde revistan el antiguo secretario del Concejo, Antonio Costantino, y a su asesor Emiliano Mensor, reunidos con Eva Moyano -ésta se muestra de espaldas. Fuera de cuadro, pero identificable por su voz  y porque su ingreso puede verse al inicio del celuloide casero, está la propia Vilma Baragiola. En dicho material, si bien los actores principales mantienen la cautela de codificar ciertos términos, solicitan a Moyano apoyo para la próxima campaña de Baragiola, a cambio de mover el expediente. En palabras de Costantino: “Lo que nosotros les vamos a cobrar es que Hugo (por Moyano) nos acompañe, que ustedes nos acompañen, porque saben que las campañas valen plata y nos hace falta que nos presenten gente”. Los conceptos son, de por sí, lo suficientemente elocuentes elocuentes, pero lo son mucho más el tono y los modos para expresarlos; en la gesticulación, sobresale la vieja y conocida impostura del “Nos entendemos, ¿no?”. Luego de conocido el filme de producción casera, los cimientos institucionales de la ciudad comenzaron a crujir. El conjunto de los partidos políticos de MDQ -con la excepción de la UCR y de Acción Marplatense- pujan por la destitución de Baragiola. El partido de Pulti -quien, llamativamente, se llamó a silencio- demanda un juicio político contra la presidente del Cuerpo. Por ahora, la única variable resuelta coincidió con la inmediata renuncia de Costantino. Baragiola continúa al frente del Consejo, aunque la crisis no cede y su futuro pende de un hilo. Al cierre, el chalet de referencia no fue desafectado del patrimonio de la ciudad: su demolición no puede llevarse a cabo.
 
¿Por qué se difundió el video, y por qué el expediente demoró seis años en ser tratado? Estos son solo algunos de los interrogantes. Vilma Baragiola esquematiza su defensa, aduciendo haber sido objetivo de una trampa, y que el video 'está editado'. , pero al público no le asiste esa sensación. De confirmarse el 'pedido' de la protagonista, sobra decir que se trataría de un acto condenable. Con todo, debe decirse que, si acaso la Unión Cívica Radical tuviera chances concretas de acercarse al poder en Mar del Plata, el escándalo volverá a emerger en la agenda, sepultando varios metros bajo tierra cualquier posibilidad de Baragiola de aspirar a jefa comunal.

Las analogías con el pasado reciente se presentan inevitables, por cuanto se asiste a un dirigente radical neutralizado por sectores peronistas. Con sólido raigambre socialista, Mar del Plata le ha dado casi siempre la espalda al justicialismo. En plena década menemista, gobernaba la ciudad el ya desaparecido Elio Aprile, de extracción radical. Hoy, frente al desgaste de ocho años que la Administración Pulti carga sobre sus hombros, y en cercanías de la caída en desgracia de Baragiola, las alternativas de que dispone el justicialismo de gobernar La Feliz parecen acrecentarse. Uno de los anotados para la carrera por la Intendencia es ni más ni menos que Facundo Moyano, hijo de Hugo y de aceitadas relaciones con Sergio Tomás Massa. ¿Podrá ser el escándalo bajo análisis un boceto de cara a lo que podría acontecer en el país luego de 2015, si el peronismo no continúa en el gobierno?


Foto de portada: Vilma Baragiola. Crédito: DiarioEsNoticia.com

 
Sobre Pablo Portaluppi

Es Analista en Medios de Comunicación Social y Licenciado en Periodismo. Columnista político en El Ojo Digital, reside en la ciudad de Mar del Plata (Provincia de Buenos Aires, Argentina). Su correo electrónico: pabloportaluppi01@gmail.com. Todos los artículos del autor, agrupados en éste link.