ESTADOS UNIDOS: AMY PAYNE

Obama dice que es 'fabuloso'; pero habrá que seguir esperando

El presidente estadounidense Barack Obama “no puede esperar” a que el Congreso actúe, pero puede esperar a que Obamacare dé comienzo.

12 de Febrero de 2014
El presidente estadounidense Barack Obama “no puede esperar” a que el Congreso actúe, pero puede esperar a que Obamacare dé comienzo.
 
A comienzos de esta semana, la Administración Obama pospuso durante dos años el mandato al empleador de Obamacare en el caso de las empresas de tamaño medio. Pero eso no es todo: los empleadores recibieron un incentivo añadido para no despedir trabajadores ni reducir los horarios laborales.
 
¿Por qué?
 
Porque perjudicar a los trabajadores no es bueno en un año de elecciones.
 
Muchas empresas ya han dejado de contratar o han recortado sus horarios laborales debido a los mandatos y regulaciones de Obamacare. La Administración ya retrasó durante un año el mandato al empleador pero, ahora, las firmas que registren entre 50 y 99 empleados recibirán una nueva prórroga antes de que finalmente deban ofrecer a sus trabajadores una cobertura médica aprobada por el gobierno o, a cambio, paguen una penalización.
 
La experta de la Fundación HeritageAlyene Senger, explica:
 
(...) Aquellas con al menos cincuenta empleados a jornada completa pero con menos de cien empleados a tiempo parcial no se encontrarán sujetas al mandato hasta 2016, si reúnen ciertas condiciones para acogerse a la nueva norma, que incluyen el que no haya despidos ni reducción de horarios por culpa de Obamacare (...)

Traducción: el empleador aún puede ajustar los horarios y el empleo, mientras no culpe a Obamacare de los cambios.
 
John Malcolm, investigador titular asociado de cuestiones legales de la Fundación Heritage, indica que se trata simplemente de otra de las acciones unilaterales del presidente, un modo de evitar la “legislación establecida”, como el mismo Obama ha mencionado en el caso de Obamacare. Malcolm comenta que:
 
El 2 de julio de 2013, la Administración Obama aplazó de manera ilegal el mandato al empleador que tendría que comenzar en 2015. Ahora, la Administración está de nuevo en ello, aplazando el mandato otro año más para aquellos empleadores que acuerden seguir adelante según unos condicionantes políticos (acordando no despedir trabajadores con el fin de lograr su conformidad) que no se hallan comprendidos en la ley. Hacer caso omiso a los requisitos estatutarios y repartir dádivas a los empleadores favorables produce desprecio por la ley y ningunea el voto del pueblo.
 
Simplemente, súmele a esto el acumulado de aplazamientos, demandas y fallas de Obamacare. Este aplazamiento llega después de un informe que indica que Obamacare expulsará a dos millones de personas de la población activa únicamente a causa de sus incentivos y subsidios personales. Es decir, que aplazar el mandato al empleador no aplaza el resto de los desastrosos efectos de esta ley.
 
Cuando la Administración aplazó por primera vez el mandato al empleador, el experto de la Fundación Heritage Robert Moffit comentó que no había que celebrarlo todavía:
 
Ven el desastre que sería imponer el mandato al empleador en un año electoral. La Casa Blanca no es políticamente estúpida. Mientras los actuarios públicos predecían que una modesta cantidad de trabajadores se quedaría sin la cobertura que le proporciona su trabajo, los analistas independientes predijeron importantes distorsiones en las coberturas proporcionadas por los empleadores.
 
Este reciente aplazamiento de Obamacare es un ejemplo perfecto de lo que el presidente de la Fundación Heritage Jim DeMint explicara en la Cumbre de Política Conservadora de comienzos de semana, celebrada por Heritage Action:
 
“La gente está empezando a ver que el gobierno federal, a pesar de sus buenas intenciones, no puede hacer las cosas que promete que va a hacer”.
 
 
Sobre Amy M. Payne

Se desempeña como Editora del sitio web de la Fundación Heritage, en Washington, D.C. Sus análisis se publican también en idioma español, en la página Heritage Libertad.