POLITICA: LIC. SANTIAGO PEREZ

El ciclo K y la paradoja del vencimiento

El kirchnerismo construyó, durante los últimos diez años, una realidad a su medida. Néstor y Cristina -en opinión de ellos mismos- ejercieron la presidencia en forma plena, pero jamás detentaron el poder.

16 de Agosto de 2013
El kirchnerismo construyó, durante los últimos diez años, una realidad a su medida. Néstor y Cristina -en opinión de ellos mismos- ejercieron la presidencia en forma plena, pero jamás detentaron el poder.

La filosofía oficialista sostiene que el poder en la Argentina se encuentra en otro sitio, lejos de la Casa Rosada, en algún rincón tenebroso de la Twitter, Lic. Santiago Péreznación. ¿Quiénes lo detenten? Esto jamás ha quedado claro. Al sumergirse en la dialéctica del Frente Para la Victoria, el analista observa que el control y gestión parece repartirse entre los sectores económicos concentrados, los medios monopólicos, la Sociedad Rural y una infaltable oligarquía. Los interlocutores oficiales difunden la idea de que estos vigorosos sectores se encuentran -desde el 25 de Mayo de 2003- al acecho, en busca de perpetuar un golpe de estado o alguna otra maniobra conspirativa en detrimento del gobierno popular.

El discurso del núcleo del FPV ha insistido hasta el cansancio en la alternativa latente del golpe ha estado. Pero la supuesta misión de derrocar al gobierno nunca fue ejecutada, lo cual podría achacarle algo de ineficacia a sus perpetradores: después de un decenio de kirchnerismo, aquel omnipresente golpe no se ha materializado. ¿Se trataba de una misión imposible? ¿Estuvo el golpe en la agenda de alguien realmente? Que cada cual extraiga sus propias conclusiones. 

Sin golpistas en el horizonte, pareciera ser que el ciclo político del Frente para la Victoria exhibe, por primera vez, fecha de cierre. El 10 de diciembre de 2015, Cristina Fernández deberá abandonar la Casa Rosada. Lo hará sola, conforme lo refieren criterios democráticos y sin necesidad de ser desalojada por la "conspiración" que, siempre en teoría, la acecha desde inicios de siglo. ¿Qué sucedió, pues, para que el gobierno recibiera un golpe mortal? ¿Tuvieron que ver el Grupo Clarín, la Sociedad Rural, los bancos y el sector financiero o la "corporación judicial"? Nada de eso. La liquidación del Frente Para la Victoria fue obra, paradójicamente, de un dirigente que supo pertenecer al "movimiento nacional justicialista". El fin de la década K no fue obra de Héctor Magnetto, sino de un hombre que nació del mismísimo riñón oficialista, otrora favorito de él y ella durante mucho tiempo. Desde luego, los resultados de los recientes comicios no hubieran sido los ya conocidos, sin el acompañamiento de la voluntad popular: en más del 70%, los argentinos se expresaron en contra de un gobierno al que ya le queda muy poco de "nacional y popular", conforme comunica la propaganda oficial.

Se abre, asimismo, un interrogante respecto otra de las realidades dialécticas oficiales. ¿Se trata, en efecto, de una década ganada? Parece improbable, siendo que una sustancial mayoría del electorado acaba de darle la espalda al "proyecto" en las urnas. Después de diez años, a Cristina Kirchner le resultará difícil echar culpas sobre la herencia recibida.

No falta -de todos modos- el militante o dirigente oficialista que regresa para cargar las culpas sobre la década del noventa, junto a su carácter "nefasto", "neoliberal" y "de derecha". Ejercicio intelectual inconsistente, siendo que el país era gobernado en aquel momento por el mismo partido que hoy regentea el poder; en muchos casos, hasta por las mismas personas.

Curiosidad: los peronistas vuelven a referirse en duros términos a otros peronistas, como si los primeros tampoco lo fueran. De no mediar sorpresas de última hora de aquí a las elecciones legislativas, el 27 de octubre el kirchnerismo pasará oficialmente a retiro. Para terminar sumándose a menemismo y duhaldismo, como otra de las versiones de Justicialismo que desfilaron por el poder desde la reinstauración de la democracia hasta nuestros días.


* El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. 
 
Lic. Santiago Pérez | El Ojo Digital Política